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La humedad no se reparte igual por una casa. Un salón ventilado y un armario cerrado contra una pared fría son problemas distintos, y el aparato que resuelve uno no sirve para el otro.
Casa o habitación: el equipo principal
Para una vivienda, el deshumidificador va en la estancia más húmeda y con las puertas abiertas, o se mueve con ruedas. Un equipo de 12-16 litros al día cubre 20-35 m²; uno de 20 litros, hasta 50 m².
Colócalo separado de la pared, sin obstruir la salida de aire, y a ser posible en el centro de la estancia. Cierra ventanas mientras funciona: si renuevas el aire constantemente, el aparato persigue humedad que entra de fuera.
Para una habitación concreta, 10-12 litros bastan. En el catálogo, el Pro Breeze 12 l declara hasta 12 litros al día con drenaje continuo y el Comfee Aqua Dry 10 l cubre 10 litros para estancias pequeñas.
Baño sin ventana
Un baño sin ventana genera mucha humedad en poco tiempo y en un volumen pequeño. La solución correcta es un extractor conectado a la luz, con temporizador de persistencia. Cuesta menos que un deshumidificador y actúa en el momento.
Un deshumidificador en el baño ayuda si no se puede instalar extractor, pero tiene tres problemas: ocupa espacio, necesita enchufe y hay que vaciar el depósito o llevar manguera. Para un baño, mejor un equipo pequeño con drenaje continuo que uno grande con depósito.
Y una advertencia: la puerta del baño debe quedar abierta un rato después de la ducha para que la humedad se reparta y el aparato la pueda capturar.
Armarios y vestidores
Dentro de un armario cerrado, un deshumidificador de compresor no sirve: no cabe y necesita circular aire. Lo que se usa son deshumidificadores químicos —bolsas o botes con cloruro de calcio— que absorben humedad sin electricidad, o pequeños aparatos Peltier de 500 ml a 1 litro de capacidad.
Los químicos son baratos y eficaces en espacios cerrados pequeños; hay que reponerlos cada dos o tres meses. Los Peltier consumen muy poco, pero extraen también muy poco: unos 300 ml al día. Un ejemplo de ese formato es el Cecotec BigDry 2000 Light, con 23 W y depósito de 600 ml.
Trastero sin enchufe
Aquí está la búsqueda que más decepciona: no existe un deshumidificador de compresor con batería recargable capaz de secar un trastero. La física no da: extraer varios litros al día exige cientos de vatios.
Lo que hay son dos vías. La primera, deshumidificadores químicos de gran capacidad para espacios cerrados, que hay que vaciar o reponer. La segunda, llevar corriente al trastero: una toma de 230 V convierte el problema en trivial y es la solución que recomienda cualquier instalador.
Los aparatos de "batería recargable" que se anuncian son ventiladores o ionizadores pequeños, no deshumidificadores reales.
Secado de ropa
Secar ropa dentro de casa en invierno es la causa más común de humedad y moho. Un deshumidificador con modo secado acelera el proceso y evita que esa agua acabe en las paredes.
El modo secado suele ser ventilador a máxima velocidad con el higrostato al mínimo, para extraer todo lo posible. Para que funcione, hay que usar drenaje continuo: el depósito se llena en pocas horas.
Cifra orientativa: una colada de 5 kg libera unos 2,5 litros de agua. Un equipo de 12 litros al día tarda varias horas, pero lo hace sin subir la humedad de la casa.
En resumen
Casa: 12-20 litros con higrostato. Baño sin ventana: primero extractor. Armario: químico o Peltier pequeño. Trastero sin enchufe: químico o llevar corriente. Ropa: modo secado con drenaje continuo.
